Mitos sobre los artistas

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Extractos del libro 'Starting your career as an artist'


Mito #1 — Los artistas necesitan sufrir para hacer buen arte
Es el mito más común y persistente sobre los artistas, proveniente de la visión romántica, idealizada, solitaria, de artista bohemio y hambriento en su misión espiritual de hacer buen arte. La idea sugiere que el artista es un ser puro e iluminado que únicamente le concierne lo relacionado con su creación.

Lo positivo: establece un ideal y una referencia espiritual.

Lo negativo: la adhesión a este mito te puede aislar demasiado personalmente y, por supuesto, económicamente.

El equilibrio: la remuneración de tu trabajo es buena y no condiciona su calidad, sino que perpetúa un bucle económico que te permite seguir creando cómodamente y sin sufrimiento. El sufrimiento no es un purgatorio del talento, sino todo lo contrario.



Mito #2 — Los artistas son unos solitarios
Un mito muy común apela al aislamento de los artistas para crear su obra, y al alejamiento de los grupos de artistas para que sus ideas no puedan adulteradas ni robadas de ninguna forma.

Lo positivo: el aislamiento total es, por lo general, muy productivo. Estar alejado del mundo te concentra en lo realmente relevante y puedes crear con plena dedicación.

Lo negativo: el alejamiento es negativo socialmente, psicológicamente y en muchas ocasiones también creativamente. Estar en contacto con otros artistas es enriquecedor.

El equilibrio: la innovación raramente proviene del aislamiento, sino del diálogo. Puedes aislarte para trabajar siempre que guardes contacto con el mundo y luego promociones tu obra.



Mito #3 — Los artistas son víctimas que deben ser rescatadas
El mito defiende que el talento y la obra del artista deben hablar por si mismos, y el resto no concierne al artista en absoluto.

Lo positivo: el artista puede concentrar todo su potencial en el acto creativo, desatendiendo cualquier otro tipo de responsabilidad para con su obra.

Lo negativo: el mito invita a la pasividad, la irresponsabilidad y a la dejadez del artista en su responsabilidad de promocionar su trabajo.

El equilibrio: La fantasía de que alguien va a rescatarte te mantendrá alejado de las rutinas y habilidades necesarias para el negocio del arte, tan necesarias para costear tu vida, tu trabajo, y prevenirte de construir el bagaje necesario para tener éxito por ti mismo. Necesitas estar activamente implicado en tu trabajo para terminar teniendo pleno control sobre tu vida. Pensar que alguien va a hacer todo esto por ti es infantiloide, ingenuo y muy poco maduro.



Mito #4 — Los artistas no deben lidiar con negocios ni dinero para tener éxito

Un grave error es pensar que los artistas no deban tener una mínima educación financiera respecto a su actividad artística. Muchos artistas (llamémosles 'puristas') piensan que su arte va a perder integridad y autenticidad si toman responsabilidades sobre su situación financiera. Piensan que a los artistas de verdad este asunto no les concierne, y es su deber moral que no les concierna.

Lo positivo: el artista se concentra exclusivamente en su trabajo sin la presión ni la ansiedad de pensar en el dinero.

Lo negativo: sin dinero ni preocupación por los ingresos no se puede mantener una actividad artística seria, comprar materiales, pagar el alquiler, transporte, etc. Esta carencia genera una espiral de presión y ansiedad nada recomendable.

El equilibrio: la estabilidad financiera te asegura que puedas continuar con tu actividad artística. El dinero financia tu libertad creativa a largo plazo.



Mito #5 — Los artistas son descubiertos
Este mito presume que el talento debe ser descubierto por terceros, lo que supone que el éxito depende inevitablemente de la fama y la suerte.

Lo positivo: el sueño fantasioso del reconocimiento, fama, fans incondicionales, dinero, status y tu trabajo en colecciones importantes anima al artista a trabajar con motivación y buenas expectativas.

Lo negativo: desafortunadamente el talento no es una garantía de fama y reconocimiento. Por otra parte, la fama presenta no pocos problemas: presión de las galerías, sobrexposición, falta de privacidad, etc.

El equilibrio: la fama es algo dificil de gestionar, y tener éxito en algunos aspectos del mercado artístico tampoco asegura ganar mucho dinero. De hecho, lo que nadie cuenta sobre los artistas de éxito es que no dependen directamente de su obra para vivir, lo que les facilita producir una obra coherente y con una visión única que les permite un reconocimiento mayor; paradójicamente, muchos artistas reconocidos viven de varias fuentes de ingresos.



Mito #6 — La docencia es una buena forma de financiar mi actividad artística
Muchos artistas piensan que por tener una titulación están capacitados para impartir clases, y por ello obtener dinero fácil para soportar el terrible déficit de su actividad artística.

Lo positivo: la docencia normalmente está correctamente remunerada y eso permite asegurar unos beneficios mínimos aunque no vendas tu producción artística. Es una fórmula conocida desde hace mucho tiempo, y puede funcionar si tienes una vocación docente.

Lo negativo: al elegir dos carreras profesionales tu tiempo se divide, ya que ambos trabajos son muy competitivos y requieren de una enorme dedicación. Normalmente una de las dos actividades se ve fuertemente reducida, y es muy común que la actividad artística —que no depende de la supervisión de un organismo superior— quede relegada a un pobre segundo plano.

El equilibrio: la docencia es una buena opción si dispones de la vocación necesaria para ello. También es muy gratificante enseñar a personas a pintar si con ello refuerzas tus propios conocimientos, especialmente en enseñanza superior. En todo caso, deberás decidir qué actividad quieres priorizar, ya que alcanzar la excelencia en ambas es difícilmente soportable para una persona normal. El 99,9% de las personas, artistas o no, somos normales.



Mito #7 — Los artistas no deben buscarse la vida
El miedo al fracaso está asociado a las inseguridades que sienten los artistas al pensar que no están preparados para enseñar su trabajo.

Lo positivo: permaneces en tu zona de confort, y mantienes tu statu quo. No triunfas, pero tampoco fracasas. No tomar riesgos te mantiene en equilibrio.

Lo negativo: no intentando nada no generas oportunidades de ningún tipo. Al no estar abierto a recibir críticas, tampoco tu trabajo es susceptible de ser mejorado.

El equilibrio: sin fracasos no hay rectificación y, por tanto, tampoco progreso. Debes estar abierto a tomar riesgos por el bien de tu obra.



Mito #8 — Los artistas solo pueden vivir de ello realmente en Nueva York o Los Angeles
Muchos artistas piensan que para tener éxito deben vivir en las ciudades donde están las mejores galerías y artistas.

Lo positivo: si piensas que «cuando llegue a Nueva York podré comenzar realmente mi carrera artística» quizá sea positivo en tanto que es un objetivo concreto, ya que eso genera motivación y expectativa.

Lo negativo: este mito cierra innumerables alternativas y oportunidades fuera de un hipotético escenario ideal en una ciudad que desconoces, un idioma que probablemente no domines, y el agravante de una competencia feroz.

El equilibrio: es cierto que Nueva York o Los Angeles son dos núcleos de actividad artística envidiables, pero existen innumerables centros artísticos en el mundo. Si bien es cierto que la tecnología ha convertido este mundo en un lugar pequeño donde la localización de producción es cada vez más irrelevante.



Los mitos son excusas para no pensar. Virus. Los mitos construidos sobre los artistas son un imaginario de prejuicios que condicionan a los artistas emergentes de forma negativa cerrando no pocas oportunidades. Debes ser amo y señor de tu destino y tus ideas, y alejarte de estos clichés. Puedes ganar dinero con tu arte y además ser alguien rematadamente sincero y auténtico.

Métete esto en la cabeza: atender a estereotipos es lo menos auténtico que hay.